
Durante Semana Santa parte del grupo realizó un viaje a la escuela de “El Simbolar” con el fin de conocer las condiciones en que se encontraba y ver las necesidades actuales del lugar para poder, así, organizar lo que será el viaje de julio, en el que participará el grueso del grupo.
Al arribar a Lomitas se les informó que a la escuela número 95 se le había anexado una nueva escuela, ubicada a 12 kilómetros de “El Simbolar”, en un pequeño paraje, pilagá también, denominado “El Perdido”. Este olvidado paraje se encuentra literalmente perdido en el medio del monte. Su difícil acceso hizo que durante mucho tiempo la comunidad se encuentre postergada de todo tipo de ayuda, pero no logró que sus habitantes abandonaran sus tierras ni sus pedidos en pos de un lugar en el que sus niños pudieran educarse.

“El Perdido” albergará en su escuela a alrededor de 25 chicos que por fin podrán asistir a clase sin tener la necesidad de recorrer grandes distancias. Quizás la palabra “escuela” resulte exagerada a la hora de definir al conjunto de troncos dispuestos paralela y transversalmente sobre la tierra, sin techo ni paredes. Pero pese a estas adversidades, la comunidad se encuentra lista para comenzar a delinear lo que será la futura escuela; y así, sumado al pequeño aporte que cada uno realice desde su lugar, mejorarla.
Junto con el anexo, funcionará también un comedor en el que los alumnos recibirán el desayuno, el almuerzo y si es posible la merienda. Siempre y cuando la escasa partida asignada por el Estado alcance para esto.
Serán los alimentos, por ende, nuestra prioridad a la hora de realizar las campañas, ya que la experiencia vivida el año pasado - en boca de Ricardo, el maestro de El Simbolar- mostró el cambio radical en la actitud y en la atención que los niños tuvieron en clase luego de recibir los alimentos enviados.
Por otro lado, en “El Simbolar”, la infraestructura de la escuela está intacta, y esto es gracias a la conciencia de chicos y grandes que se preocuparon por su cuidado.
Luego de una charla sostenida con los hombres de “El Simbolar”, surgió la idea de un proyecto que logre mejorar a la comunidad en su totalidad: la plantación de sandías.
Es sabido que las características de la tierra sumada a la hostilidad climática del lugar hacen cuesta arriba cualquier emprendimiento agrícola. Esto se dificulta más aún si no se cuenta con el agua necesaria para hidratar los sembrados. Es por eso que, evaluando todas estas condiciones, la comunidad propuso la siembra de sandía, que requiere de menos infraestructura a la hora del cuidado. La idea del proyecto es que A Pulmón preste el dinero necesario para arar la tierra y comprar las semillas, para que, luego, ese dinero no vuelva al grupo sino que ingrese a la comunidad en forma de alimentos para el comedor. De esta forma, podremos ayudar a que de a poco la comunidad se vaya autogestionado y pueda caminar por sí sola, sin tener que depender de nadie. Sobre todo, sabiendo que esta situación siempre puede resultar ventajosa para algún gobernante de turno.

Mariano.
Grupo A PULMON