3 ago 2011

Bandera Pilaga


Regresamos luego de compartir 15 días junto a nuestros hermanos pilagaes de “El Simbolar”, “La Línea”, “Km. 14” y “Pozo El Perdido”. Ya estamos de nuevo en la ciudad y en su loca carrera, pero una parte nuestra siempre queda junto a las comunidades. Ahí nomás, al ladito de cada fuego que ilumina y abraza, en los brazos de cada uno de los chicos y en las palabras y en las miradas de los más grandes que también iluminan y abrazan.
Una parte de ellos está en nosotros. Sólo resta esperar para volver a unir las piezas de este complejo rompecabezas y seguir conformando un gran “nosotros”.

Entre muchas actividades, pudimos ser partícipes y artífices de un acontecimiento histórico. Por primera vez en cientos de años de existencia, el pueblo Pilagá vio florecer en lo más alto del cielo y arraigada a lo más profundo de ese barro ancestral, su bandera: la bandera Pilagá.

Entre todos nos sacudimos el olvido de tantos años y junto con los caciques y referentes de las comunidades mencionadas anteriormente, vimos a la bandera acariciar el cielo, mientras Pilancho González recogía de la inmensidad del tiempo retazos de una cultura milenaria y la vestía de canción. Otro de los integrantes de la comunidad, Juan Córdoba, decía mediante un poema que “si el árbol fuese cortado, aún quedará la esperanza en sus retoños”.

El pueblo Pilagá vive. Vive en sus raíces y en sus retoños. Tiene identidad: tiene su bandera, su lengua, tiene su historia, su arte y tiene, sobre todo, la esperanza de trascender.

La bandera posee los colores verde, celeste, negro y rojo; y un ave con las alas extendidas. El color verde representa la tierra que les brinda sus alimentos y sobre la cual viven hace cientos de años. Así como la Constitución Nacional reconoce la preexistencia de los pueblos originarios, el pueblo Pilagá se reconoce argentino. El celeste simboliza esa pertenencia. El negro es el luto por las masacres sufridas y el rojo tiñe la bandera del color de la sangre derramada de los ancestros pilagaes a lo largo de la historia. El ave tiene la connotación de ser mensajera y representa al pueblo Pilagá como mensajero y transmisor de cultura.

Nos sentimos orgullosos de haber sido actores y testigos de este acontecimiento histórico y de seguir caminando a paso lento pero seguro, con tropezones, con incertidumbres, con tristezas y alegrías, pero siempre de la mano de nuestros hermanos pilagaes.