
El pasado mes de octubre, entre los días 7 y 12 y tal como estaba previsto, cuatro integrantes de A Pulmón tuvimos oportunidad de viajar nuevamente a Formosa. Entre los varios objetivos de este viaje estaba el de participar del acto que se organizaba en Las Lomitas con motivo de conmemorar la masacre sufrida por la comunidad pilagá en el año 1947.
El primer día, visitamos comunidades rurales pertenecientes a la localidad de Pozo del Tigre, ciudad vecina a Las Lomitas. Tras conocer estas comunidades y sus respectivas escuelas, comimos en la casa de la familia Juárez, donde fuimos recibidos de la manera más hospitalaria. Compartimos el día con esta familia sin saber que quince días después la ciudad sufriría el desastre por el tornado que arrasaría medio pueblo.
El día siguiente, sábado 9, fue el acto en Las Lomitas. En un escenario montado en un descampado junto a la ruta 81, se organizó el evento al cual fueron asistiendo familias, representantes de las distintas comunidades pilagaes, gente del pueblo, turistas y curiosos. Para dicha conmemoración se proyectó por primera vez en el lugar de los hechos el documental estrenado este año “Octubre Pilagá”, de la cineasta Valeria Mapelman, que narra los acontecimientos ocurridos en aquella lamentable matanza. Asistieron al acto algunos sobrevivientes (entonces niños, hoy ancianos), quienes dieron su vivo testimonio y rememoraron los hechos que marcaron de manera imborrable la historia de los pilagaes.
Además participaron músicos, que tocaron y cantaron canciones de su propia tradición, e hicieron uso de la palabra varios referentes de distintas comunidades, entre ellos el presidente de la Federación, Bartolo Fernández. La proyección de la película fue un hecho trascendente y movilizador para toda la comunidad ya que para muchos representó la evocación de sucesos históricos de los que, si bien no son tan lejanos, se tenía referencia tan sólo a partir de narraciones y testimonios que llegaban en forma oral.
Ni este acto ni nuestro viaje coincidió de manera casual con el 12 de octubre, feriado que deja de ser llamado “Día de la Raza” para oportunamente pasar a ser el “Día del respeto a la diversidad cultural”. Porque octubre, además de haber sido el mes de la masacre, es también el mes en el que hasta ahora se conmemoraba el “descubrimiento de América” (título que desde el vamos ya posee un grueso error conceptual y de perspectiva), como si ese hecho (la llegada de los europeos al continente) fuera de por sí un motivo de festejo.
El lunes fuimos a El Simbolar para compartir la jornada con nuestra querida comunidad. Estuvimos con el maestro Ricardo, con Silverio y otros referentes, y por supuesto, los chicos que, felices por nuestra visita, no se despegaron de nosotros en todo el día. Antes del almuerzo tuvimos oportunidad de llegar hasta “La Línea”, un paraje que queda unos 15 kms. pasando El Simbolar. Conocimos la escuelita, hablamos con su gente y nos empezamos a interiorizar de las necesidades y problemáticas que aquejan a esa comunidad, también pilagá, en vista de acercarles ayuda en futuros viajes.